Archivo de la categoría: Paleoinformática

Pioneros de la Inteligencia Artificial: Revista TRAMA


Quiero darle las gracias de nuevo a mi amigo José María Jimenez-Shaw, compañero de Teleco de Madrid que conservaba 2 ejemplares de la revista TRAMA que dirigí en 1987. Me los dio hace varios años y yo tenía la idea de publicarlos en el Blog, pero uno se lía y va dejando cosas para más adelante. Procrastinar, creo que lo llaman.

No sé qué hice con el número 0, pero aquí está el número 1.

Yo tenía algo de experiencia dirigiendo revistas escolares, como la que dirigí en Irabia (instituto de Pamplona) durante varios años, los primeros en los que se implementó el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente). Aquella se llamaba Aura.

Yo era muy activo en los clubs de Teleco: Eurielec, el Club de Radio, el de IEEE,… Y muy interesado en impulsar temas de innovación. En aquel momento la Inteligencia Artificial ya era muy prometedora.

A lo largo de los años, las tecnologías que se etiquetaban como «Inteligencia Artificial» iban cambiando añadiendo nuevas disciplinas y dejando atrás otras, pero el interés en desarrollar herramientas nunca ha cesado.

Y, una vez más, tengo la sensación de que éramos pioneros, que sembramos las primeras semillas, y caímos abatidos por las flechas de los indios, y que algún tiempo después llegaron los colonos a recolectar la cosecha.

Historia de NCR


Hace unos años trabajé en NCR y me sentí orgulloso de formar parte de una entidad tan significativa en la historia de la informática. Hice buenos amigos y aprendí gran parte de lo que sé sobre ventas y gestión comercial. Tuve ocasión de trabajar con grandes profesionales y dejar mi impronta impulsando las tecnologías de Internet en banca, en una época en la que se empezaban a vislumbrar sus posibilidades.

Recojo a continuación una pequeña historia de NCR, en América y en España, que seguro sabrán completar los lectores de este blog.

La historia de NCR es una historia de ideas e innovaciones en tecnología de productos, servicio a los clientes, métodos de ventas y de promoción, y de ventajas sociales de los empleados que han contribuido al logro del modo en que ahora el mundo dirige los negocios. 

Jonh Henry Patterson aceptó la caja registradora mecánica como un avance tecnológico significativo en el registro de las transacciones de los negocios, y en 1884 fundó la compañía conocida actualmente como NCR. Después de más de un siglo, NCR está en primera línea de la explosión de la tecnología, como una de las principales compañías de Informática del mundo

Más de 100 años de grandes ideas

rittyEl cajón del dinero y las notas manuscritas fueron las herramientas universales de los negocios hasta los años 1880. Hasta entonces, los comerciantes estaban llenos de errores humanos, los hurtos y las pérdidas de los beneficios resultantes. En 1879, James y John Ritty de Dayton, Ohio, inventaron la caja registradora, una máquina que de manera mecánica registraba las cuentas precisas de todas las operaciones de ventas.
John H. Patterson compró dos registradoras para su pequeña tienda de minorista en 1882. En seis meses redujo su deuda y consiguió un beneficio de 5.000 dólares. Resultó convencido.

Dos años después, en 1884, Patterson y su hermano Frank, compraban un interés mayoritario en la débil firma que había adquirido las patentes de Ritty y le dieron el nombre de The National Cash Register Company. En los dos primeros años de NCR, los agentes de ventas empezaron a vender registradoras en todos los Estados Unidos y en Inglaterra. Entonces, y los años siguientes, Patterson echó por tierra la idea asumida hasta el momento de que «los vendedores nacen, no se hacen» creó unas cuantas «novedades» en los métodos de venta.

Dio a los agentes territorios exclusivos, basándose en la creencia de que se podía vender una registradora por cada 400 ciudadanos. Estableció un sistema de puntos sobre las ventas, con cuotas mensuales y anuales.
Se fundó el Club de los Cien Puntos o CPC, y se premió a los agentes destacados por su rendimiento, con premios especiales, viajes y convenciones.

pattersonOtra «novedad» que empezó a últimos de la década de 1880, fue el gran énfasis puesto en la publicidad directa,que daba apoyo a los agentes.
La formación de vendedores empezó en 1890, y el manual de Ventas conteniendo una presentación completa era aprendido de memoria por todos los agentes en todo el mundo. El periódico The Saturday Evening Post decía, «Patterson cambió a los vendedores de olor puro y a whisky en una nueva raza de hombres».

En 1917, la revista Forbes juzgaba a John Patterson como uno de los mayores empresarios americanos. Al mismo tiempo, muchos antiguos hombres de NCR, incluido Thomas J. Watson Senior, de IBM Corporation, extendieron los métodos de la Compañía por todos los Estados Unidos y el resto de mundo.

Las grandes ideas viajan por el mundo

allinsonEl inglés J.W. Allinson vio la caja registradora de ruedas autosumadoras, en una exposición de Chicago en 1885 y pidió una adaptada a la moneda británica, para su negocio de Liverpool. Se convirtió en el primer agente internacional de NCR, vendiendo en Reino Unido, Francia, Bélgica y Holanda. Al final de los años 1880, había agentes establecidos en Europa Occidental y del Sur, Oriente Medio, Sudamérica y Australia. NCR entró en el Lejano Oriente al establecer una oficina en Yokohama, Japón, en 1906, aunque un agente general vendía registradoras allí desde 1897. También se vendían registradoras en China y otras zonas de Oriente a últimos de la década de 1880. Desde sus primeros día fue norma de NCR contribuir al bienestar económico y respetar a las gentes, las costumbres y las prácticas de los países en los que operaba.

En 1889 se nombra agente en España a C.W. Crouse, que se establece en Valencia. La primera «National» se vendió en 1896 para un cliente de Bilbao.

El bienestar de los empleados: «Es rentable»

nuevoedificio-ncrCuando en 1894 se devolvieron a la fábrica de Dayton de NCR, desde el exterior del país, cajas registradoras defectuosas por valor de 50.000 dólares, John H. Patterson trasladó su despacho al piso de la fábrica. Después de trabajar en un ambiente de oscuridad, ordenó la construcción de un nuevo edificio para la fábrica, «con tanto cristal como aguantasen las estructuras», para que entrasen el aire fresco y la luz. Instaló duchas, baños, dispensarios médicos, fuentes de agua, comedores y lugares para ejercicio físico. Patterson creía que tales ventajas eran rentables por sí mismas, por la calidad del trabajo realizado por los empleados incentivados.

Sus innovaciones en el bienestar empresarial recibieron la atención nacional e internacional y fueron adoptadas por muchas otras compañías.

El fundador de NCR fue también un pionero en recompensar la iniciativa, mediante el Sistema de Sugerencias NCR. Estimuló a los empleados a entregar sus ideas para mejorar los productos y las operaciones de la empresa, e hizo que colocasen el lema «Piense» en los años 1890, que inspirase ese esfuerzo. El mensaje «Piense» fue después adoptado por IBM y otras compañías.

Si bien algunos los veían como un radical, Patterson, en su momento, fue ampliamente reconocido como campeón de las prácticas de dirección bien informada.

Tradición en investigación y desarrollo

Los productos de NCR han estado siempre en constante evolución. En 1897 la Compañía ofrecía doce tipos de la caja registradora básica y noventa modelos. Los refinamientos de la primera caja National se basaron en las necesidades de los clientes, las sugerencias de los empleados, y los adelantos de la ingeniería, tales como la eletrificación de la caja registradora por Charles F. Kettering en 1906.

En 1921 el desarrollo de la «madre de las máquinas» la NCR Clase 2000 abrió una era de nuevos productos. Combinando los principios de la caja registradora y de la máquina de contabilidad, el diseño básico de la clase 2000 sirvió de pauta en el desarrollo de nuevos productos durante los 25 años siguientes. Estos con el tiempo incluyeron la Post-Tronic, primer producto electrónico de NCR. La Clase 2000 básica se fabricó y comercializó en varias formas entre 1921-73, convirtiéndose en el producto NCR de más larga vida de fabricación.

La capacidad de añadir una descripción histórica a la anotación de los dólares y centavos se consiguió al comprar la compañía de Sumadoras-Máquinas de escribir Ellis en 1929. Una máquina híbrida, la Clase 3000, se añadió a continuación a la línea de productos, siendo la primera máquina comercial que incorporó los principios de Charles Babbage, el «padre de la informática», para el cálculo rápido y la impresión de complejas tablas matemáticas. En 1943 las máquinas sumadoras ampliaron la línea de productos, cuando NCR compró la Compañía Allen-Wales Adding Machine.

Entrada temprana en la electrónica

La entrada de NCR en el campo de la electrónica se adelantó a los comienzos de la era moderna del ordenador. En 1938, la Compañía creó un departamento especial de investigación para que estudiase el posible uso de los tubos de vacío y de los relés en las máquinas de oficina. En 1939 este grupo había fabricado un modelo de sumadora electrónica, y en 1942 ya estaba funcionando una computadora electrónica.

La Segunda Guerra Mundial interrumpió estos proyectos, y el equipo de investigación se puso al servicio del Gobierno de los Estados Unidos, para que trabajase en aparatos de recuento electrónico y en otros proyectos.

Sin embargo, en el período de postguerra NCR reanudó su investigación en la aplicación de la electrónica a las máquinas de oficina. Estos trabajos consiguieron patentes en tecnologías relacionadas con los ordenadores, tales como los tambores magnéticos de memoria incorporados a las máquinas de contabilidad, diversas pantallas e indicadores digitales electrónicos, y los sistemas de verificación de firmas, utilizando señales de vídeo, transmitidas con métodos especiales sobre cables eléctricos.

En 1952 NCR adquirió Computer Research Corporation of Hawthorne, California, que se convirtió en la División Electrónica de NCR al año siguiente.
En su momento,Stanley C. Allyn, Presidente de NCR, dijo: «No hay duda de que la electrónica jugará un papel importante en el diseño de equipos de mantenimiento de registros».

Crecimiento multinacional

La situación multinacional de NCR, creada por primera vez en los años 1880, se reforzó enormemente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Compañía se enfrentó con éxito a la constante demanda mundial de equipos de tratamiento de la información. Las nuevas fábricas y la dedicación de los empleados de Europa y Asia destrozadas por la guerra ayudaron a reimplantar y ampliar los negocios de NCR.

Son numerosas las anécdotas de los esfuerzos heróicos de empleados para reconstruir las organizaciones de NCR. El director de la fábrica de NCR en Berlín, de antes de la guerra, por ejemplo, cargó los fotograbados, las herramientas y las pequeñas máquinas en camiones, y las trasladó en dos ocasiones, bajo la protección de la noche, delante mismo de las tropas soviéticas que ocupaban la entonces Alemania del Este. Salvó su valiosa carga para la nueva fábrica de Augsburgo, establecida en 1946 en la zona americana.

En Japón, el hombre que luego llegó a ser Presidente de NCR Japón sufrió una gran pérdida para recoger las herramientas y la maquinaria que ayudase a abrir de nuevo la oficina de la Compañía en Tokio en 1949. También fue un gran instrumento en la expansión posterior de las operaciones japonesas.

En 1936 se constituye oficialmente ante notario, con el nombre de Cajas Registradoras National, S.A. por Pedro Delfino, como director de la Compañía, con domicilio social en Madrid. Tras diversos traslados de la sede en 1974 se inaugura el edificio NCR en la calle Albacete, 1 de Madrid y a él se traslada la sede social. Desde sus comienzos, los equipos NCR obtuvieron una favorable acogida y España ha sido tradicionalmente uno de los más importantes mercados de NCR en Europa.

Los primeros computadores

post-tronicEl primer producto electrónico de gran éxito de NCR fue la facturadora para bancos, Post-Tronic, desvelada a los banqueros en 1956; usaba tarjetas magnéticas para la verificación de cuentas registradas.

La venta de más de 100 millones de dólares estimuló el desarrollo de los productos electrónicos de proceso de datos, incluido el sistema NCR 304. Introducido en 1959, fue el primer computador de propósito general, transistorizado y compacto.

En 1960 el NCR 390 se convirtió en el primer computador de la Compañía de bajo costo y comercializado a gran escala. La caja registradora Sales-Tronic proporcionaba una original entrada de datos al 390, mediante grabadoras de cinta perforada. En 1961 el lector óptico 420 leía automáticamente e introducía en los computadores los datos de los diarios de las cajas registradoras y de las cintas de las máquinas de contabilidad.

También se puso a la venta en los primeros años de 1960, el NCR 315, de gran capacidad, ordenador de propósito general, con aplicaciones en muchos tipos de áreas de tratamiento de la información.

El 315, com memoria de acceso salteado, fue el primero de la industria en disponer de conexión directa con cajeros automáticos. Un modelo posterior fue el primer producto que dispuso de memoria de varillas de película finísima.

La serie NCR Century se anunció en 1967, y el sistema número cinco mil se instaló en 1974, haciendo del Century una de las familias de ordenadores más ampliamente vendidas y usadas de su tiempo.

La investigación en la tecnología de los circuitos integrados de silicona empezó en NCR en los años 60.
La Corporación creó como consecuencia nuevas generaciones de terminales usando la tecnología avanzada de los MOS empezando con el terminal para minoristas NCR 280 en 1970.

La NCR Corporation

A finales de los 60, los rápidos cambios de la tecnología, incluidos los nuevos desarrollos de microelectrónica, habían convertido en anticuados los productos electromecánicos tradicionales. En un momento en que la Compañía se enfrentaba al reto más difícil de su historia, el Consejo de Administración nombró a William S. Anderson como Presidente de misma en 1972.

Anderson advirtió que los efectivos de NCR, una organización de ventas y servicios grande y competente en todo el mundo, amplios conocimientos de las necesidades del proceso de datos por parte de sus mercados especializados, y de los nuevos productos electrónicos en desarrollo para atender a estos mercados, podían utilizarse para conseguir un significativo período de progreso para la Compañía y el personal de la misma.

Una estrategia general de la Corporación para conseguir esa meta, dio a NCR una dirección bien definida a través de los años 70, y en 1974 se adoptó un nombre nuevo, NCR Corporation, que reflejase esa dirección.

Los cambios que afectaban a las fábricas de todo el mundo incluían la descentralización de la ingeniería y de la fabricación, la reorganización del marketing por Divisiones especializadas según los sectores industriales, gran énfasis en la formación de Mandos y mayores inversiones en I+D.

Además, las adquisiciones incrementaron la capacidad de NCR en Comunicaciones (Comten, Inc.); terminales de pantalla (Applied Digital Data Systems), micrografía (Quantor Corp.) y sistemas para ambientes fabriles (Data Pathing Inc.). Se organizaron para ampliar aún más los mercados de la Compañía, la Organización Independiente de Marketing, NCR Telecomunication Services, Inc., la División de Sistemas de Oficina y la Difivisón de Microelectrónica.

Anderson llegó a ser Jefe Ejecutivo en 1973, y Presidente del Consejo de Administración en 1974. Charles E. Exley, Jr., fue nombrado Presidente de la Compañía en 1976, y jefe del Ejecutivo en 1983. Este equipo situó a NCR Corporation como una fuerza principal en el sector de la informática actual.

En  1974  NCR comercializó los primeros escáneres de código de barras.

En 1982 se lanza al mercado el primer supermicroordenador NCR Tower, situando a NCR como compañía pionera en ofrecer sistemas estándares y arquitectura de sistemas abiertos para el mercado informático.

Entre 1989 y 1990 se lanzó la serie NCR 3000. Una gama completa de ordenadores donde estaban representados todos los niveles, desde el portátil NotePad con tecnología de reconocimiento de caracteres Pen Computing hasta sistemas de proceso paralelo masivo. Significó, además, la adopción de los procesadores Intel, los Sistemas Abiertos, los estándares de la industria y la filosofía Cliente/Servidor. NCR ofrece entonces a sus clientes ordenadores, terminales y sistemas informáticos y todos los servicios con ellos relacionados.

En 1991, siendo aún Presidente Charles E. Exley, NCR es adquirida por la multinacional AT&T pasando a convertirse en la unidad de negocio informático de la misma. La Compañía inicia un proceso de reorganización y reestructuración para adaptarse a las necesidades de competitividad de nuestros días.

En 1991  NCR adquiere Teradata Corporation y su tecnología de procesamiento paralelo extraordinariamente avanzada y única. NCR Teradata se convierte en la base de datos de mayor eficacia y potencia del mundo para data warehousing.

En 1995, Lars Nyberg es nombrado Chairman y CEO de la rebautizada AT&T GIS. AT&T anuncia la independencia empresarial de AT&T GIS a finales de 1996. Fernando Reyes es nombrado entonces Director General para el Area Iberia (España y Portugal). En los primeros días del año 1996 la Compañía anuncia la adopción de un nuevo nombre: NCR.

En 1996  AT&T GIS cambia su nombre nuevamente a NCR Corporation antes de ser transferida a los accionistas de AT&T en enero de 1997 como una compañía independiente con cotización de acciones en bolsa.

En señal de su evolución de compañía de hardware a proveedor de soluciones integrales,  en 1997 NCR adquiere Compris Technologies, Inc., un proveedor líder en automatización de almacenes y software de gestión para la industria de servicios alimenticios, y Dataworks, una compañía que desarrolla software para procesamiento de cheques.

En 1998  NCR finaliza la transferencia y venta de sus activos de fabricación de hardware informático a Solectron. Así, reafirma su compromiso de centrarse en la producción diferenciada de software y componentes de servicios de su cartera de soluciones para diferentes mercados.

En 2000  NCR adquiere el proveedor de CRM Ceres Integrated Solutions y la compañía 4Front Technologies, y profundiza aun más su oferta de soluciones de NCR en mercados clave.

En 2003 NCR recibe la concesión de patente US6539363  para la captura electrónica de la firma.

En 2005, tras el éxito de la adquisición en 2004 del líder en autoservicio de viajes Kinetics, NCR refuerza su cartera de servicios de autoservicio al adquirir Galvanon, un proveedor de soluciones para la industria de la salud.

En 2007 se separa en dos compañías al independizar la división de DataWarehouse Teradata

En 2009 traslada su sede central a Duluth, Georgia, lo que constituyó una sorpresa tras los 125 años en los que la sede central se situó en Dayton, Ohio.

En 2009, NCR se situó como el segundo mayor operador de kioskos de alquiler de DVDs de Norteamérica tras adquirir The New Release and DVD Play.

En 2010, NCR adquirió la empresa de señalización digital Netkey.

En 2010 NCR introduce el  Módulo Escalable de Depósitos ( Scalable Deposite Module, SDM) tecnología que hace que los depósitos en cajeros automáticos sean dos veces más rápidos al permitir realizar los depósitos en efectivo y con cheques sin sobre.

En 2011,  NCR culmina la compra por 1.000 millones de dólares de Radiant Systems, extendiendo todavía más su presencia en los mercados de  hospitality (hoteles y restauración)  and tiendas especializadas.

En 2012  NCR lanza NCR Silver, solución de punto de venta basado en la nube TIC  orientado a pequeños negocios.

En 2013 adquiere por 650 millones de dólares la compañía Retalix, incorporando una innovadora gama de productos de software  y servicios orientados al sector de la distribución comercial.

En 2014 NCR adquiere por 1.650 millones de dólares Digital Insight, entidad especializada en entornos multiplafamorma para la gestión de transacciones de pago y de banca online que proporciona una plataforma  SaaS para ayudar a las entidades financieras a transformar sus modelos de negocio físicos y digitales.

 

Balance e inicio del Futuro

Durante más de siglo y medio NCR ha contribuido de manera significativa a la revolución de los métodos de la banca y de los negocios en general, con productos que van desde las primeras registradoras manuales hasta los productos electrónicos más avanzados como son los grandes ordenadores de proceso paralelo masivo, los sistemas de autoservicio financiero o los terminales punto de venta.

Durante todos los períodos intermedios del cambio, sin embargo, la meta general de NCR de ayudar a determinar la forma en que las empresas hacen negocios, ha permanecido siendo siempre la misma. La Compañía ha continuado desarrollando, fabricando, comercializando, instalando y dando servicio a sus Clientes de forma que le ha permitido alcanzar el liderazgo absoluto en importantes sectores de mercado.

NCR, en la actualidad, es un líder mundial en soluciones de tecnología de información. Su enorme potencial tecnológico le permite desarrollar una completa gama de soluciones, productos y servicios para ayudar a sus clientes de todos los sectores de actividad. También aprovecha su experiencia y presencia en el mercado para proporcionar soluciones informáticas dirigidas a industrias específicas. El enfoque pleno de la Compañía está la Satisfacción de sus Clientes.

 

 

 

La máquina Enigma en España


Máquinas Enigma españolas

Máquinas Enigma españolas

Reproduzco de la edición de hoy del periódico El Pais el interesante reportaje El arma secreta de Franco.

Su autor es Rafael Moreno Izquierdo, profesor de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (España) y se ha publicado el 12 de octubre de 2008 en el Suplemento Domingo (aunque la fecha de El Pais Digital es 11/10/2008).

Una investigación de EL PAÍS descubre en una oficina del Ejército de Tierra un lote de las máquinas Enigma, que, compradas a Hitler, permitieron al bando nacional encriptar mensajes.

Franco contó durante la Guerra Civil con un arma secreta que le permitió estar conectado de forma segura y permanente con sus principales generales para coordinar las ofensivas bélicas y mantener a los militares republicanos ciegos sobre sus intenciones. Era una especie de máquina de escribir que consistía en un sofisticado sistema de cifrado para su tiempo fabricado por la Alemania nazi y denominado Enigma. EL PAÍS ha encontrado estas máquinas secretas españolas, que han permanecido ocultas más de 70 años.

En una oscura oficina del cuartel general del Ejército de Tierra, muy cerca de la plaza de Cibeles, se acumulan 16 cajas de madera que hasta un chamarilero despreciaría. Sin embargo, el brigada que nos acompaña las toma con cuidado. Una a una. No sólo por su peso, unos 11,5 kilos, sino porque es consciente de que entre sus manos tiene una pieza de historia. Carecen de cañones y explosivos, pero desempeñaron un papel trascendental para que los nacionales ganaran la contienda. Las deposita sobre una larga mesa de madera de una sala de reuniones contigua. Todas son iguales. De 30 centímetros de largo, 28 de fondo y 15 de alto. Sin marcas exteriores, pero con cerradura. Cuando ha puesto varias, las abre. Se asemejan a las máquinas de escribir de nuestros abuelos. Esas que guardamos como reliquia. De color negro, destacan tres filas de teclas con 26 letras del alfabeto y los guarismos del 0 al 9 en blanco. Carecen de carro y de rodillo para colocar el papel. En su lugar hay un panel con las mismas letras que se iluminan y, además, sobresalen varios rotores con muescas que giran y unas minúsculas ventanas, a través de las que se aprecia una letra o un número. Estamos delante de uno de los objetos más deseados y buscados por expertos, coleccionistas y, sobre todo, criptógrafos, los dedicados a ingeniar métodos para enviar y recibir mensajes de forma segura. La máquina Enigma es, por excelencia, la pieza más deseada en ese mundo de secretos, a pesar de que no fuera la más perfecta, ni la más manejable ni, por supuesto, la más segura. Casi todos hemos visto las películas Enigma (2003) y U-571 (2001), que cuentan cómo los aliados obtuvieron máquinas Enigma para conocer las posiciones y movimientos de los temibles submarinos alemanes durante la II Guerra Mundial, pero pocos saben que esta guerra encubierta comenzó en los campos de batalla españoles, al ser nuestra Guerra Civil, la primera contienda donde se puso en práctica esta máquina de cifrado. Además, en muy escasas ocasiones se han descubierto tantas juntas porque había órdenes estrictas de destruirlas para que no cayeran en manos del enemigo. España fue un caso excepcional. Británicos, soviéticos y estadounidenses recuperaron algunas al final de la guerra, pero hasta ahora se conocía muy poco del destino de las Enigmas españolas. Y lo más sorprendente es su perfecto estado.

La historia de estas Enigmas comienza en el verano de 1936. En esa época, España no era, ni mucho menos, una potencia criptográfica, y la manera de ocultar sus comunicaciones telegráficas y radiales -fueran militares o diplomáticas, entre Madrid y las embajadas en el mundo- consistía en libros de cifra que transformaban la información (texto claro para los expertos) en otro ininteligible (texto cifrado) según una clave formada por conjuntos de números y letras. Entonces se carecía de sistemas mecánicos.

Hoy sabemos que Londres rompió, como dicen los criptoanalistas, los códigos y las claves españolas durante la I Guerra Mundial (1914-1918) gracias a penetrar clandestinamente en la Embajada española en Panamá y robar su libro de cifra. El 24 de agosto de 1918, los británicos entregaron fotocopias del mismo a la Oficina de Cifra de Estados Unidos -conocida como MI-8 o Black Chamber-, dirigida por el mítico criptógrafo Herbert O. Yardley, quien se puso inmediatamente manos a la obra. En escasas semanas y con la ayuda de una espía infiltrada como secretaria en la delegación española en Washington, a la que se bautizó con el nombre de Señorita Abbott, Yardley logró descifrar la clave -que denominó Número 74- y, a partir de entonces, los estadounidenses pudieron conocer los telegramas enviados por el presidente del Gobierno español, conde de Romanones, o su ministro de Estado (Exteriores), Eduardo Dato-. Algunos de ellos pueden hoy consultarse en las carpetas almacenadas en los Archivos Nacionales de Estados Unidos en Maryland.

Conscientes o no de estas debilidades, el Gobierno de la República hizo gestiones para adquirir en Europa las más modernas máquinas de cifra y mejorar la seguridad de sus comunicaciones. En 1931, el embajador en Berlín recibió una oferta para adquirir máquinas Enigma, modelo A, a un precio unitario de 600 marcos (unos 1.000 euros actuales). Sin embargo, se desechó esta opción y se optó por comprar tres máquinas tipo Kryha por 1.000 marcos cada unidad -una para el Ministerio de Estado, otra para la Embajada en Berlín y una de reserva-, que al final fueron del modelo de bolsillo Liliput. Tres años después, en 1934, el Ministerio de Estado autorizó otra compra, esta vez a través del consulado en Copenhague, de dos aparatos más por 414 pesetas.

El levantamiento del 18 de julio representó un gran reto en el campo de las comunicaciones. Sus principales líderes -Mola, Franco, Queipo de Llano- necesitaban desesperadamente intercambiar información sobre su situación y previsiones a través de la radiotelegrafía, al no estar conectadas sus zonas de operaciones. El problema radicaba en que ninguno de ellos podía utilizar los códigos y claves que tenían en servicio. Era imprescindible improvisar mecanismos mucho más seguros que los anteriores para que no pudieran ser leídos por los republicanos. Las primeras semanas fueron de confusión y precariedad, hasta el extremo de utilizarse incluso diccionarios impresos comerciales para generar los mensajes cifrados. Confirmada la necesidad de prepararse para una larga contienda, ambos bandos pusieron énfasis en la normalización de las cuestiones de cifra. Aun así no fue algo fácil, y el desconcierto llegó hasta tal extremo, que durante los primeros ocho meses de Guerra Civil, las dos marinas -la nacionalista y la republicana- usaron los mismos códigos (basados en el código Perea), aunque con algunas variaciones.

El punto de inflexión en el bando nacionalista se produce en noviembre de 1936. Las tropas de Franco habían tomado Badajoz y ampliado su ocupación en el norte, pero quedaron detenidas en Madrid. El generalísimo asumió que la guerra requería de ofensivas coordinadas en distintos frentes y una dirección centralizada. Por ello solicitó a Alemania la venta de 10 máquinas Enigma, que llegaron rápidamente para ser distribuidas: ocho entre las máximas autoridades militares y dos para los representantes nacionalistas en Berlín y Roma «para su inteligencia» con el Gobierno de Burgos. Una de las unidades se quedó en el Gabinete de Cifra del Cuartel General del Generalísimo; otra, en la Secretaría General de Estado, y el resto fueron enviadas con extremas medidas de seguridad a las principales unidades militares (Ejército del Norte, jefe de las fuerzas militares de Marruecos, Ejército del Sur, Cuerpo del Ejército de Galicia, Comandancia General de Baleares, etcétera). Algunas de estas primeras máquinas forman parte del lote descubierto en el Estado Mayor del Ejército de Tierra, y tienen como números de serie K-203, K204, K-205, K-206. K-207. K-208, A-1232, A-1233, A-1234, y A-1235.

Hitler ya había decidido entonces su firme apoyo a Franco, pero en este campo de la criptografía no fue tan generoso como en otros y no envió a España sus modelos más avanzados. Al contrario que con los carros de combate o los cazas, Berlín vendió a los nacionalistas el modelo comercial de la Enigma, muy inferior a los usados poco después por la Wehrmacht, la Abwehr y las SS. El Alto Mando Alemán era consciente del riego que corría si alguna de las máquinas caía en manos de británicos o soviéticos y, probablemente, no tenía demasiada confianza en los españoles, pues cualquier descuido dejaría esta arma secreta al descubierto.

La máquina Enigma fue creación de Hugo Alexander Koch, un ingeniero holandés que la patentó en 1920, pero que, por problemas económicos, tuvo que venderla a Arthur Scherbius y a Richard Ritter, quien a su vez se asociaron con el berlinés Willie Korn para crear la empresa Enigma Chiffiermaschinen AG. La primera versión A, orientada para asegurar las comunicaciones empresariales, se presentó en Berna en 1923. A pesar de su poco éxito, fabricaron tres modelos más comerciales (B, C, y D) antes de poner las miras en las Fuerzas Armadas y el Gobierno alemán. La primera en adoptarlo para cifrar sus comunicaciones fue la Kriegsmarine en 1926. Dos años después lo hizo el Ejército de Tierra, y a partir de 1935, el del Aire, la Gestapo, las SS y todas las organizaciones públicas alemanas, incluido su servicio secreto y de inteligencia. El Ejército alemán llegó a contar con más de 30.000 en funcionamiento, aunque se calcula que se llegaron a fabricar más de 200.000 unidades de todos los modelos.

La versión militar de la Enigma se distingue de la comercial por disponer de panel de conexiones y, en algunos casos, de un rotor más. Era considerado como un invento genial porque creaba para cada mensaje su propia clave, por lo que algunos opinaban que era el cifrador ideal, al considerarse imprevisible e indescifrable. Hay que recordar que entonces no existían ordenadores y todo el cálculo de posibilidades tenía que hacerse a mano. Los alemanes introdujeron durante la guerra innumerables modificaciones, lo que impidió que Moscú lograra su desciframiento, aunque sí lo lograron británicos y estadounidenses.

El modelo vendido a los españoles fue el D, es decir, el más avanzado dentro de la gama comercial y similar al que Berlín cedió a los italianos antes de que comenzara la guerra mundial, y posteriormente, a los suizos. En diciembre de 1939, los marinos italianos cedieron algunas a la Armada española para coordinar junto con Alemania el supuesto bloqueo de las costas españolas acordado por la Sociedad de Naciones.

El cifrado con la máquina Enigma representaba un proceso largo y pesado. Requería dos operarios que debían trabajar conjuntamente: uno pulsaba las letras, operación relativamente lenta, ya que las teclas debían presionarse con mucha fuerza para girar los rotores, y otro registraba la letra cifrada, que se encendía en el panel superior de bombillas. Las máquinas comerciales como las españolas contaban con tres rotores, mientras que el modelo militar rediseñado contaba con otros sistemas añadidos. Para descifrar los mensajes enviados se usaba el mismo sistema, pero al revés.

El encargado de recepcionar las máquinas y adiestrar a los operarios nacionales fue el comandante Antonio Sarmiento, miembro del Estado Mayor y jefe de la Oficina de Escuchas y Descifrado del Cuartel General del Generalísimo, y cuyo nombre ha sido desconocido hasta hace muy poco. En un informe redactado en Salamanca en noviembre de 1936 y guardado en el EMAD, Sarmiento describe cómo usar las máquinas y explica los ajustes necesarios para el correcto cifrado de los mensajes. «Para dar una idea del grado de seguridad que se consigue con estas máquinas», afirma, «basta decir que el número de combinaciones posibles de acordar se eleva a la fabulosa cifra de 1.252.962.387.456». En este documento se menciona otra máquina más, la K-202, que algunos afirman fue la usada por el Gabinete de Cifra del Cuartel General de Franco.

No hay fotos de operarios utilizándola, ni documentación alguna sobre los mensajes que se cifraron, pero está claro que fueron usadas para las comunicaciones más sensibles entre Franco y sus generales más significativos. También está probado que el Generalísimo la llevaba cuando se trasladaba al frente en su puesto de mando móvil Terminus y siempre la mantuvo muy cerca. Su funcionamiento fue tan satisfactorio -los republicanos nunca pudieron des-cifrarla- que, en enero de 1937, coincidiendo con la toma de Málaga por el cuerpo expedicionario italiano y la ofensiva nacionalista sobre Jarama, el Gobierno de Burgos adquirió 10 unidades más del mismo modelo (de la K-287 a K-294, más las K-225 y K-226).

Josep Ramón Soler Fuensanta, uno de los mayores conocedores de temas criptográficos españoles y autor de un reciente libro sobre el tema en unión de Francisco Javier López-Brea Espiau, afirma, asimismo, que la Legión Cóndor, la fuerza aérea enviada por Hitler a España, utilizó para sus comunicaciones máquinas Enigma del modelo comercial, y no las militares que usaron durante la II Guerra Mundial. Hay constancia de que el Grupo Imker, el componente terrestre de la Legión, manejó cinco máquinas Enigma que facturó a España a un coste de 617 marcos, o su equivalente de 2.122,48 pesetas, y 22 Enigma para el Ejército a un coste unitario de 525 marcos alemanes. Al ser facturadas por Berlín se supone que se quedaron en España tras abandonar las tropas alemanas nuestro territorio en 1939.

El caso más curioso relacionado con estas máquinas durante la contienda civil española se refiere a la desaparición de una de ellas, la número K-203, adquirida dentro del primer lote y asignada en un principio a la Secretaría General de Estado. Poco después se decide que tiene que ser enviada a Roma. Se acordó remitirla a finales de noviembre o a principios de diciembre de 1936 y en dos envíos distintos, por un lado, la máquina, y por otro, el manual de funcionamiento. Sin embargo, en diciembre de 1937 se echa en falta que la delegación continúe utilizando sólo claves y libros de códigos y nunca haya enviado telegramas con cifrado mecánico. Al final se decidió dar carpetazo al asunto.

El número exacto de Enigmas españolas continúa siendo una incógnita. El criterio más extendido es que se adquirió aproximadamente medio centenar, aunque lo más probable es que hayan sobrevivido cerca de 30, algunas incluso en manos privadas. Las investigaciones de EL PAÍS aseguran que, además de las 26 localizadas en el Cuartel General del Ejército -algunas de las cuales han sido ya distribuidas por diversos museos militares regionales y pronto serán accesibles al público-, existe más de una docena en lo que hoy es el Estado Mayor Conjunto (EMAD) y en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Se supone, incluso, que la Armada pueda custodiar varias más.

Es una incógnita hasta cuándo las máquinas Enigma estuvieron en servicio en España. Según algunas fuentes, fueron retiradas a comienzos de la década de los cincuenta. A partir de entonces fueron recogidas y abandonadas en una buhardilla del Palacio de Buenavista, hasta que hace unos meses, haciendo un inventario, alguien descubrió esas cajas de madera y decidió conservarlas.

El primer cajero automático


Estos dias se ha celebrado el cuadragésimo aniversario de la invención del Cajero Automático atribuyéndoselo a  John Shepherd-Barron.

Sin desmerecer su labor, en realidad hay que remontarse hasta 1939, fecha en la que el artilugio fue inventado por Luther George Simjian, bajo la marca Bankmatic (que todavía se emplea hoy en dia). Simjian registró 20 patentes en torno a este tipo de aparatos y persuadió al City Bank of New York, institución que hoy se ha convertido en Citicorp a probarlo. Tras seis meses de uso, el banco informó que existía poca demanda para su uso, y que esta se centraba originalmente en prostitutas y jugadores de ventaja profesionales, que preferían tratar con máquinas en vez de hacerlo con empleados de la entidad.

El escocés James Goodfellow cuenta con la patente más temprana de cajero automático que le fue concedida en 1966 y John D White (de Docutel) recibe el crédito de haber inventado el primer diseño de cajero autónomo (no de pared).

En 1967, John Shepherd-Barron (que trabajaba para De La Rue) inventó e instaló un cajero en Londres para el Barclays Bank in London. Don Wetzel inventó la versión americana en 1968.

Donald Wetzel, Tom Barnes, y George Chastain presentaron una patente para la versión moderna del cajero automático en 1968, con una inversión de 5.000.000 USD para su desarrollo. En 1973 se concedió la patente, y el primer cajero automático se instaló en el Chemical Bank de Nueva York.

Los primeros cajeros no estaban en línea, por lo que las cuentas de los clientes no eran actualizadas en tiempo real. Esto hizo que inicialmente los bancos fueran muy elitistas en la asignación del privilegio de uso de los ATM (Automated Teller Machine).

En la actualidad existen más cajeros automáticos que sucursales bancarias. Se pueden encontrar en barcos de crucero, e incluso la marina norteamericana comenzó en 1988 a instalarlos en sus barcos de guerra para uso de los marinos.

Cibertienda


Logo CibertiendaEn 1999, estando en Banesto, lancé el Proyecto Cibertienda, poniendo a disposición de la comunidad el código fuente de su tienda virtual y facilitando la integración con su TPV virtual. Era la primera vez que un banco explicaba un modelo de negocio viable detrás de un proyecto de software libre y ponía a disposición del Mundo Linux el código fuente.

A día de hoy, el Linux se usa ampliamente en Banca, pero en aquel momento parecía una apuesta arriesgada. Y, por cierto, no se conocen más iniciativas en las que una entidad financiera ponga a disposición de la comunidad algún tipo de software, en código fuente, de forma gratuita (corregidme, si me equivoco).

Durante algún tiempo, el proyecto continuó incluso cuando yo pasé a BBVA a trabajar en el proyecto Movilpago, luego Mobipay.

Entre el año 2004 y 2005, Banesto abandonó el proyecto, liberando el dominio. Creo que la iniciativa de Banca por IRC, que algún día comentaré, también fue abandonada por la misma época.

Ahora, desde Albalia Interactiva intentamos reactivar el proyecto apoyando a la comunidad de software libre y hemos relanzado el dominio www.cibertienda.org. Quienes estén interesados en colaborar en el desarrollo de soluciones de Comercio Electrónico abiertas (a las que incorporaremos soluciones de factura electrónica, tema en el que somos líderes en España) pueden contactar con:

La información actual que se muestra en la web se ha recuperado de la «Máquina del Tiempo» (Wayback Machine) y puede recorrerse a partir del siguiente enlace: <Cibertienda> The Project: Main

Si alguien dispone de los últimos documentos y fuentes liberados, que me los haga llegar para colgarlos de la web.

También es posible reenfocar el proyecto para acoger diferentes iniciativas de tiendas virtuales que se están llevando a cabo.

Lista PKI


Hace unos años (por el año 2000-2001) Oscar Conesa coordinaba la lista de correo de PKI, en la que participábamos unos cuantos pioneros.

Aun quedan vestigios y rescoldos.

A su pluma se debe el siguiente artículo sobre el Comercio Electrónico  que fue publicado por el año 1999 (hoy ha perdido parte de su vigencia) en el Criptonomicon del CSIC, en el número 43 que coordinaba Gonzalo Álvarez Marañón

Introducción

Entendemos el Comercio Electrónico como cualquier tipo de intercambio financiero realizado a distancia y por medios electrónicos, siendo Internet el medio ideal para realizar este tipo de negocios. EL principal beneficio que puede obtenerse en este tipo de negocios es la relación directa entre fabricante y cliente sin necesidad de intermediarios lo que en teoría debería rebajar el precio del producto. Hoy en día se puede realizar este tipo de actividades a través de Internet pero aun no se ha producido el verdadero «boom» que según todas las consultorías importantes se producirá en los próximos años. Tan solo algunas empresas pioneras, como el conocido caso de la librería Amazon, han sabido aprovechar la oportunidad. Aunque también es verdad que muchas grandes empresas están preparándose a la espera de ese gran «boom» anunciado del Comercio Electrónico.

Principales problemas del comercio electrónico hoy

Hoy en día el principal problema es que la gente no se ha lanzado a comprar por Internet por una falta de costumbre y seguridad. Las empresas deben crear un marco global que permita las transacciones seguras por Internet, e inevitablemente esto debe venir acompañado de una rebaja sustancial en los precios que haga atractivo a los nuevos consumidores utilizar este medio.

Seguridad en las Transacciones Electrónicas

Desde el punto de vista de la Seguridad Informática, el principal problema radica en garantizar la seguridad de las transacciones electrónicas realizadas a distancia. Esto debe garantizarse mediante el uso de la moderna criptografía de clave publica.

El método de pago por excelencia en Internet es y será las tarjetas de crédito. Para ello ahora se esta utilizando el protocolo SSL que garantiza la creación de un canal seguro entre Cliente y Vendedor. Por este canal el Cliente envía su Numero de Tarjeta de Crédito. EL Vendedor hace pasar este numero por un Interface a un TPV (Terminal Punto de Venta) como los que se utilizan en todas las tiendas para cobrar con tarjeta y así se realiza la transferencia. Aunque se garantiza la confidencialidad de las transmisiones, aun hay varios puntos muy importantes que SSL no garantiza:

  • No hay recibos, una reclamación por parte del cliente quedaría a la buena voluntad del Vendedor.
  • No hay autentificaron de tarjetas, cualquier persona que tenga acceso a un numero de una tarjeta de crédito podría realizar una transacción. El cliente puede realizar fraudes fácilmente.
  • El Vendedor obtiene toda la información del cliente (numero de tarjeta de crédito) y podría utilizarla fraudulentamente.

¿Tienen solución? ¿Qué se está haciendo para solucionarlos?

En un sistema de comercio electrónico se deberían garantizar las siguientes características:

1. Confidencialidad: Ninguna persona ajena a la transacción debe tener

acceso a los datos financieros. Mas aun, seria importante que el vendedor tampoco tuviese acceso a esos datos y que el banco no tuviese acceso a los datos de la venta.

2. Integridad: El sistema debe garantizar que la integridad de los datos enviados, de no ser así el Vendedor podría aumentar el importe de la compra posteriormente, por ejemplo.

3. Autenticación: Todos los participantes deben estar perfectamente identificados para evitar el principal tipo de fraude: la utilización de tarjetas de crédito robadas.

4. No repudio: El sistema debe generar Recibos que impidan que alguno de los participantes en la transacción niegue haber participado en ella.

SSL no garantiza la mayoría de estas propiedades. Por este motivo VISA y MASTERCARD decidieron dar un impulso a la utilización de Tarjetas de Crédito en la compra por Internet creando un nuevo protocolo que tuviese en cuenta todos estos condicionantes. El protocolo resultante se llama SET (Secure Electronic Transactions). Este proyecto cuenta con el apoyo de empresas como: IBM, GTE, Microsoft, Netscape, RSA, Verisign y Verifone (HP).

SET – Secure Electronic Transactions

En este protocolo se establecen tres entidades independientes: El Cliente, el Vendedor y la Pasarela de Pago. Todas las comunicaciones entre ambos se realizan por Internet y se cifran. Antes de realizar cualquier transacción, todas las partes deben obtener un Certificado Electrónico que garantice su Identidad.

El protocolo comienza cuando el Cliente abre su software de Billetera Electrónica y decide hacer una compra. El Vendedor envía un mensaje que especifica la descripción del producto y el importe del mismo, así como un certificado con su clave publica. El Cliente cifra su numero de tarjeta de crédito y estos datos y los envía al Vendedor. El Vendedor, una vez recibido este mensaje lo descifra y lo vuelve a cifrar con la clave pública de la Pasarela de Pago. La pasarela recibe el mensaje y lo envía al Banco correspondiente utilizando las redes bancarias. Se realiza la transacción y la Pasarela envía la respuesta al Vendedor y este la manda al Cliente finalizando así la compra. Todos los mensajes se firman digitalmente de tal manera que existan comprobantes de compra.

Los datos bancarios se firman con un sistema denominado firma dual, que posibilita que el banco no tenga acceso a los datos de la compra y que el Vendedor no pueda acceder a los datos financieros de la tarjeta de crédito.

Los algoritmos criptográficos utilizados son RSA y DES.

¿El comercio electrónico será una realidad o es una quimera futurista?

SET ha sido aceptado por todos los implicados, incluidos los bancos que han apostado fuertemente por este sistema. Para que SET funcione es necesario que se den los siguientes pasos:

  • Incorporar software de Billetera Electrónica SET en los navegadores.
  • Creación de Software de Vendedor, Pasarela de Pago y Autoridad Certificadora compatibles con SET.
  • Crear los certificados SET tanto para Clientes como para Vendedores y Bancos.

Situación de España en el panorama del comercio electrónico

En España se ha apostado muy fuerte por el protocolo SET, tanto es así que se ha creado una Autoridad Certificadora especialmente para este propósito llamada ACE (Agencia de Certificación Electrónica). ACE fue creada por Telefónica (40%), sistema 4B (20%), Visa España (20%) y la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA-20%). Lo que significa que toda la banca española esta incluida en este proyecto. ACE ha comenzado a emitir certificados SET pero de modo experimental. De momento se ha creado una pasarela de pago en Sistemas 4B.

Futuro de SET

Aunque se ha apostado muy fuerte por SET, este sistema no acaba de arrancar por diferentes motivos. Según mi opinión este sistema no llegara a funcionar en su versión actual sino que se esperara a la versión SET 2.0.

El defecto de SET 1.0 es el modo de almacenar los certificados electrónicos, que convierten a estos archivos en un punto muy vulnerable del sistema de seguridad, sobre todo teniendo en cuenta que serán utilizados por el publico en general.

SET 2.0 es la nueva versión de SET que integrara el uso de Tarjetas Inteligentes. El principal problema es la necesidad de incorporar un lector de tarjetas en cada PC. Si se superase este problema tendríamos un sistema realmente robusto de pagos electrónicos.

Pangramas (o panagramas)


Pangrama en inglesPara una prueba informática estaba intentando acordarme de una frase que se utilizaba en los aparatos de medida de sistemas de transmisión para comprobar si la comunicación transcurría sin errores. Creo que los aparatos eran de Pahldata y yo los usé allá por 1984.

El hecho de que la frase tuviera todas las letras (se repetía en mayúsculas y en minúsculas) permitía hacer una comprobación humana que detectaba enseguida las discrepancias.

La frase empezaba «Aquella botella de buen whisky …» y acababa «…el viejo marino». Me acordaba también de otra en inglés «the quick brown fox jumps over the lazy dog».

Al buscarla con google, he llegado a conocer que este tipo de construcciones se llaman pangramas (o panagramas) y se caracterizan por incluir todas las letras del alfabeto con el mínimo número de repeticiones y de la forma más breve posible.

Lo curioso es que he encontrado varios, pero no el que estaba buscando. A ver si algún veterano se acuerda de la frase y queda ya acuñada para la posteridad. Es que si no, no nos va a quedar más remedio que recurrir al pangrama de Microsoft: «El veloz murciélago hindú comía feliz cardillo y kiwi. La cigüeña tocaba el saxofón detrás del palenque de paja» y aunque lo del palenque es seguramente idioma español, posiblemente hay palabras más sencillas con significado a ambos lados del Atlántico.

Para animar comentarios pongo a continuación unos cuantos pangramas. Luego indico las fuentes.

  • El pingüino Wenceslao hizo kilómetros bajo exhaustiva lluvia y frío, añoraba a su querido cachorro.
  • Jovencillo emponzoñado de whisky, qué mala figurota exhibes.
  • Exhíbanse politiquillos zafios, con orejas kilométricas y uñas de gavilán
  • Jovencillo emponzoñado de whisky: ¡qué figurota exhibe!
  • ¡Exijo hablar de un pequeño y fugaz armisticio en Kuwait! ¿Vale?

Pangramas con el cálculo de palabra y letras:

  • Le gustaba cenar un exquisito sándwich de jamón con zumo de piña y vodka fría. 63 letras, 15 palabras.
  • El jefe buscó el éxtasis en un imprevisto baño de whisky y gozó como un duque. 62 letras, 16 palabras
  • El viejo Señor Gómez pedía queso, kiwi y habas, pero le ha tocado un saxofón. 60 letras, 15 palabras.
  • La cigüeña tocaba cada vez mejor el saxofón y el búho pedía kiwi y queso. 58 letras, 15 palabras.
  • El jefe que goza con un imprevisto busca el éxtasis en un baño de whisky. 58 letras, 15 palabras.
  • Borja quiso el extraño menú de gazpacho, kiwi, uva y flan. 45 letras, 11 palabras.
  • El extraño whisky quemó como fuego la boca del joven López. 48 letras, 11 palabras
  • Ex-duque gozó con imprevisto baño de flojo whisky. 41 letras, 8 palabras.
  • Fidel exporta gazpacho, jamón, kiwi, viñas y buques. 41 letras, 8 palabras.
  • Joven emponzoñado con whisky, ¡qué mala figura exhibiste! (Modificado). 47 letras, 8 palabras.
  • La vieja cigüeña fóbica quiso empezar hoy un éxodo a Kuwait. 49 letras, 11 palabras.
  • Mi pequeño ex-jefe, loco gozaba vertiendo whisky. 40 letras, 7 palabras.
  • Mi jefe goza porque ve baño de excelente whisky. 39 letras, 9 palabras.
  • Queda gazpacho, fibra, látex, jamón, kiwi y viñas. 38 letras, 8 palabras.
  • Tu jefe gozaba con whisky que exprime de la viña. 39 letras, 10 palabras.
  • El cadáver de Wamba, rey godo de España, fue exhumado y trasladado en una caja de zinc que pesó un kilo. 81 letras, 21 palabras.
  • Tengo un libro de papiroflexia sobre las hazañas y aventuras de Don Quijote de la Mancha en Kuwait. 81 letras, 18 palabras.
  • El viejo juez interpretó hoy «La cabalgata de las Walkirias» tocando un xilófono con el meñique. 78 letras, 16 palabras.
  • Ese libro explica en su epígrafe las hazañas y aventuras de Don Quijote de la Mancha en Kuwait. 77 letras, 18 palabras.
  • El baño de wolframio de un equipo de rayos X es capaz de generar unas horas de kilovoltaje. 73 letras, 18 palabras.
  • Le gustaba cenar un exquisito sándwich de jamón con zumo de piña y vodka fría. 63 letras, 15 palabras.
  • El jefe buscó el éxtasis en un imprevisto baño de whisky y gozó como un duque. 62 letras, 16 palabras.
  • El jeque omeya kuwaití hizo explicar cómo centrifuga la bisoña lavadora. 61 letras, 11 palabras.
  • El viejo Señor Gómez pedía queso, kiwi y habas, pero le ha tocado un saxofón. 60 letras, 15 palabras.
  • El jefe exégeta hirvió whisky con nuez para hacer una queimada caribeña. 60 letras, 12 palabras.
  • La cigüeña tocaba cada vez mejor el saxofón y el búho pedía kiwi y queso. 58 letras, 15 palabras.
  • El jefe que goza con un imprevisto busca el éxtasis en un baño de whisky. 58 letras, 15 palabras.
  • El whisky vaporizado en el extraño alambique de la granja sabe a café. 57 letras, 13 palabras.
  • Beber whisky por la mañana afloja vergonzantemente al que se excede. 57 letras, 11 palabras.
  • Un pequeño trozo de jugoso pastel de kiwi da mucha y excesiva fibra. 55 letras, 13 palabras.
  • El pequeño vaso de whisky rebajado con zumo contiene látex y fango. 55 letras, 12 palabras.
  • Aquel joven de gafas probó una extraña mezcla de whisky con cava. 53 letras, 12 palabras.
  • Una vez extrajeron whisky de aquella fuente pública malagueña. 53 letras, 9 palabras.
  • Es extraño mojar queso en la cerveza o probar whisky de garrafa. 52 letras, 12 palabras.
  • Mojo el sándwich en vodka porque le da un fugaz y extraño sabor. 51 letras, 13 palabras.
  • El alambique de la granja extremeña vaporiza whisky de chufa. 51 letras, 10 palabras.
  • Aquel inexpresivo niño trabaja mezclando whisky en garrafa. 51 letras, 8 palabras.
  • La vieja cigüeña fóbica quiso empezar hoy un éxodo a Kuwait. 49 letras, 11 palabras.
  • Aquel biógrafo se zampó un extraño sándwich de vodka y ajo. 48 letras, 11 palabras.
  • El extraño whisky quemó como fuego la boca del joven López. 48 letras, 11 palabras
  • Joven emponzoñado con whisky, ¡qué mala figura exhibiste! (Modificado) 47 letras, 8 palabras.
  • Borja quiso el extraño menú de gazpacho, kiwi, uva y flan. 45 letras, 11 palabras.
  • Fabio me exige, sin tapujos, que añada cerveza al whisky. 45 letras, 10 palabras.
  • El viejo whisky de cebada quemó al extraño pez afgano. 45 letras, 10 palabras.
  • El jefe vikingo Wamba hizo conquistar Guadix y España. 45 letras, 9 palabras.
  • Mejor añade exquisito gazpacho, kiwi, flan y brevas. 42 letras, 7 palabras.
  • Fidel exporta gazpacho, jamón, kiwi, viñas y buques. 41 letras, 8 palabras.
  • Ex-duque gozó con imprevisto baño de flojo whisky. 41 letras, 8 palabras.
  • Mi pequeño ex-jefe loco gozaba vertiendo whisky. 40 letras, 7 palabras.
  • Tu jefe gozaba con whisky que exprime de la viña. 39 letras, 10 palabras.
  • Mi jefe goza porque ve baño de excelente whisky. 39 letras, 9 palabras.
  • Queda gazpacho, fibra, látex, jamón, kiwi y viñas. 38 letras, 8 palabras.

Fuentes:

Por favor, un alma caritativa que recuerde los pangramas utilizados en telecomunicaciones, que los incluya en los comentarios.

Prueba tu pangrama con esta herramienta.

Microordenadores de 8 bit, 25 años atrás.


Veo en Que Pumas un recuerdo nostálgico para aquellos primeros micros de 8 bits. Es un recuerdo cariñoso al ZX Spectrum, al Commodore y al Amstrad.

Yo tuve por aquella época un Dragon 32, un Dragon 64, un ZX81, un Oric 1 y un Oric Atmos. No me gustaba el Spectrum, pero todo el mundo tenía uno. Por eso cuando salió el PC de IBM (o más bien, cuando salieron los clónicos) decidí incorporarme a la masa y comprarme uno, aunque me gustaban más el Atari ST y el Commodore Amiga.

Hubiera querido tener un Jupiter ACE, porque yo era un forofo del Forth (aun de vez en cuando miro el google para saber si el Forth sigue vivo) y también me gustaba el Sinclair QL (salvo por la mala prensa de su microdrive).

Me gustaban más los micros tipo 6502, 6809 y 68000 (o la versión 68008) en vez de los 8080, 8085 y Z80. Cuando apareció el PC prefería el 8086 al 8088, y cuando llegó el AT, el 80286. El 80386 ya permitía gestionar memoria virtual y es la base de los micros actuales que permitió desarrollar el Windows, así que creo que fui uno de los primeros usuarios de Windows/286 y Windows 3.0 . Y eso que, en aquella época el GEM (de Digital Research) tenía mucha mejor pinta.

Hay que reconocer que la variedad era inmensa: existieron chismes como el Orange, las variantes de MSX, que con su Z80 llegaron incluso a instalar CP/M. Estaba el BBC Micro de Acorn, muy exitoso en el Reino Unido, junto con el Acorn Atom y el Acorn Electron. Varios Commodore: el veterano PET, el VIC 20 el Commodores 64 y 128. Distintas máquinas con CP/M como las de Amstrad CPC 464, 664 y 6128. El veterano Altair 8800 con su bus S100.

En Eurielec, el club de alumnos de Teleco en el que empecé a conocer a otros frikis (yo venía a Madrid desde Pamplona con la sensación de ser un «bicho raro», y tener inclinaciones por la electrónica y las telecomunicaciones que no tenía ningún otro vecino) había un AIM-65 con chip 6502 de Rockwell. Sus puntos fuertes eran la impresora térmica de 40 columnas y un teclado con teclas «de verdad». Su punto débil, un display alfanumérico de una linea con desplazamiento, para poder editar. Había colas para poder usarlo, hasta que llegó el Apple II, que tenía juegos como el Lemonade o el Asteroids.

Gracias al Apple II se liberó el AIM-65 y yo pude desarrollar mis primeros programas de telegrafía (en Basic), que se llegaron a publicar en la revista de la URE (la Unión de Radioaficionados Españoles).

Es lo que tiene el verano y tener tiempo para ordenar estanterías. Descubres trastos y recuerdos…