Documentos electrónicos en papel y viceversa


Una forma de securizar documentos digitales es a través de la firma digital. Gracias a ella podemos estar seguros de que un documento se vincula a su firmante y de que su contenido es inalterable.

Es, desde luego, una de las claves de la  e-administración.

Sin embargo, cuando tenemos que imprimir los documentos firmados electrónicamente, necesitamos  proteger los documentos impresos permitiendo validar tanto su autenticidad como su contenido. Esta necesidad no se resuelve fácilmente. Además, cualquier sistema que se diseñe para ello debe garantizar no solo que los documentos impresos sean igual de seguros que sus versiones electrónicas, sino que la comprobación de dicha seguridad debe ser tan sencilla y automática que con la que proporciona la firma electrónica.

La nueva necesidad se intenta cubrir actualmente con varios mecanismos, siendo los principales el watermarking y los códigos de verificación seguros (típricos de las copias constatables), sin lugar a dudas los más utilizados.

Su funcionamiento no es extraño para nadie a día de hoy, y ,simplificando, consiste en la inserción sobre el documento de un código que introducido en una aplicación web nos permite acceder al documento original, y así comprobar si el documento en papel y el original poseen el mismo contenido.

La primera conclusión es obvia: cotejo visual. Y su derivada: pérdida de tiempo y alta probabilidad de pasar por alto pequeñas alteraciones del contenido (no hablemos de personas que por su trabajo necesiten estar continuamente validando documentos).

Algunos dirán: ¡fácil solución!, imprimo el documento digital y tiro la copia impresa que he recibido. Pero desde luego, no va en la linea de eliminar el uso del papel, y no parece que esté alineado con los objetivos de la e-Administración.

¿Y cuál es la solución?, ¿no será posible emplear la firma digital en el papel?. Esto mismo han pensado los promotores de Bit Oceans, que tras varios de años de investigaciones han desarrollado la tecnología FiViDoCFirmado Visible de Documentos”, que empleando la misma estructura de la firma digital aporta al mundo del papel un nivel de fiabilidad cercano a los estándares de certificación.

Fividoc, completa mediante nuevos algoritmos de hasing basados en técnicas avanzadas de procesado de señal el circulo de la seguridad documental.

Además frente al cotejo, que requiere el acceso al documento electrónico, puede establecerse la autenticidad de un documento preservando la confidencialidad de los datos, ya que no es necesario mostrarlos .  FIVIDOC es así una exelente solución cuando puedan estar en juego datos personales y se planteen dudas de correcta implementación de la LOPD. El sistema FIVIDOC  no muestra el documento ni el contenido del mismo: simplemente verifica que no se ha alterado y, en caso de detectar alteraciones, las muestra.

Está tecnología con solicitud de patente PCT ha sido reconocida con el premio a la aplicación TIC del año 2008 por el Ilustre Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones de Galicia.

Puesto que el sistema utiliza los principios de la firma electrónica, ¿existe un rol equivalente al de las Entidades de Certificación? La respuesta es que sí, y en esta línea desde EADtrust se han iniciado las negociaciones con BitOceans research para la puesta en marcha del servicio.

11 pensamientos en “Documentos electrónicos en papel y viceversa

  1. Pingback: Cartulario electrónico (o digital) | Todo es electrónico

  2. Pingback: Auditoría de Digitalización Certificada « Todo es electrónico

  3. Pingback: La autenticidad de los documentos electrónicos « Todo es electrónico

  4. alberto malvido

    Fividoc está siendo muy utilizada por administraciones públicas para garantizar las copias auténticas en papel mientras no se consiga una interoperabilidad total, lo que con seguridad tardará varios años, y por entidades privadas para procesos como la comprobación de que los contratos que firman sus clientes, distribuidores o colaboradores de otro tipo, son idénticos a los originalmente creados.

    Otros posibles usos son documentos de identidad, cheques o copias autorizadas notariales

    Sólo puntualizar que la patente ha sido ya concedida en USA y España.

    Responder
  5. Pingback: Autenticidad de documentos electrónicos con CSV (Código Seguro de Vrificación) « Todo es electrónico

  6. Javier Peña

    Tengo una pregunta.
    El funcionario ya no necesita cotejar el documento pues este sistema te dirá si ha tenido alteraciones, pero, ¿cómo se hace para asegurarle la validez de las firmas electrónicas que contiene el documento electrónico original?

    Responder
    1. inza Autor de la entrada

      Eso es lo más fácil, porque la validez de las firmas electrónica se comprueba antes de extraer la información de cotejo electrónico que permite verificar la coincidencia de la copia en papel respecto al original electrónico.

      Responder
      1. Javier Peña

        Pero si el documento proviene de otro organismo público y tu solo tienes el documento en papel. ¿Cómo se hace la comprobación de las firmas electrónicas? Después de pensar un poco supongo que el software que escanea el documento y comprueba si ha habido alteraciones es capaz de dirigirse al documento original y mostrar al funcionario las firmas electrónicas y que estas son correctas de una manera rápida y sencilla.

      2. Alberto Malvido

        Hay que tener en cuenta que Fividoc efectúa dos operaciones prácticamente atómicas, una para securizar y otra para validar el contenido, con lo que existen multitud de desarrollo de soluciones distintas sobre él.

        En el 100% de las soluciones implantadas actualmente, la gran mayoría de ellas en AAPP, la propia entidad que securiza ofrece un servicio web de validación. Fividoc se ha integrado de modo que con anterioridad a la emisión de documentos ya sea en papel directamente o en formato electrónico a través de un servicio de e-administración, se securizan con Fividoc de modo transparente, y se habilita una aplicación web de validación, que automáticamente digitaliza los documentos en posesión del usuario (entidad pública o privada), accede al documento digital original y lo valida, y realiza la validación del contenido con Fividoc, mostrando las alteraciones fraudulentas.

        En este caso el acceso al documento original es trivial dado que el servicio de validación lo gestiona la entidad emisora, pero existen otras soluciones posibles como la que tú Javier apuntas. Bit Oceans ha contemplado un sistema de validación centralizado, y el contenido del código de barras permite identificar tanto al documento como al emisor del mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s