Recibo muchas consultas sobre supuestos premios de loterías que se reciben sin que uno sea consciente de haber jugado.
Ya en un post anterior avisé sobre estas prácticas.
Lo que hay que saber es que nadie da nada gratis.
En algunas ocasiones, técnicas de promoción agresivas (como las que antiguamente utilizaban los vendedores de multipropiedad y los de enciclopedias) crean un aliciente para acudir a una presentación, ofreciendo regalos y premios. Un requisito para retirar el premio o el regalo es que acudan a la reunión ambos consortes, porque en la presentación se muestra el verdadero producto que se vende (mucho más caro que el regalo ofrecido) y la decisión, tomada entre los dos, da menos margen a la “disonancia cognoscitiva”, a arrepentirse de lo comprado a la vista de otras informaciones, y, por tanto, a la cancelación del pedido.
Si se acude a estas presentaciones, hay que hacerlo pensando en mostrar firmeza ante la presión del vendedor, respecto a no adquirir el producto (o el pack).
Estos casos son lo únicos en los que pudiera haber un regalo gratuito, porque forma parte de la metodología de venta.
Sin embargo, incluso aunque es verdad que algunas promociones son ciertas y el vendedor estima un número de abandonos que queda compensado por el de afiliaciones, las estadísticas son implacables: la mayor parte de las promociones son lisa y llanamente fraudes.
Por eso, quienes reciban un correo electrónico o postal indicando que han ganado un premio o una cantidad en metálico, lo que deben hacer es NO CONTESTAR al correo, borrarlo y olvidarse de él.
Es un fraude (SCAM) en formato de correo indiscriminado (SPAM).

